• Modo rooibos activado

    icono_rooibos_2020.png

    Momentos únicos

    MODO ROOIBOS
    ACTIVADO

    Las propiedades del Rooibos se magnifican con
    estas nuevas mezclas de temporada. Solo tendrás
    que decidir si prefieres algo dulce o afrutado.

    DESCÚBRELO

  • Estábamos esperándote

    icono_leandro_2020.png

    Novedades dulces

    ESTÁBAMOS
    ESPERÁNDOTE

    ¡Por fin ha llegado el momento de reencontrarnos!
    Para la ocasión, os hemos preparado unas
    mezclas que afinarán vuestros sentidos.

    DESCÚBRELO

  • Una selección muy natural

    icono_eco_2018.png

    Tés e infusiones ecológicas

    UNA SELECCIÓN
    MUY NATURAL

    Nuestra selección de mezclas con aromas
    naturales y sin artificios, cuenta con la certificación
    de cultivo ecológico de los países de la UE.

    DESCÚBRELO

La Ruta de los Caballos y el té

Una tetera humeante de arcilla, pequeña y trabajada con mimo desprende ese olor terroso e intenso del té rojo. Dentro de este pequeño recipiente está la historia y el misterio que nos lleva a lugares lejanos: La Ruta de los Caballos y el té. Se trata de una de las rutas más míticas de Oriente. Unía, y une,  la región de Yunnan (China) con Tíbet. Una larga ruta que porteadores recorrían de manera incansable.

Esta ruta está ligada al Pu Erh de manera inseparable. Si pudiéramos viajar en el tiempo y aterrizar en la China de hace cientos de años, nos daríamos cuenta que no todo el mundo podía disfrutar de una taza de Pu Erh. Durante siglos este té rojo fue consumido únicamente por la nobleza, de hecho su consumo por parte del pueblo era castigado de manera sebera... muy sebera. Un té especial reservado sólo para una élite.

Pero su origen se pierde entre las lejanas leyendas que nos llegan de Oriente ligado a las largas rutas comerciales que cruzaban China y el Himalaya. En estas antiguas rutas los comerciantestransportaban el té "apelmazado" en forma de tortas ya que era la manera más cómoda y la menos voluminosa para transportarlo ellos mismos o en sus caballos. Al permanecer así, el té en origen verde, se iba fermentando a lo largo del viaje lo que le confería un sabor y unas propiedades distintas.

La Ruta de los caballos y el té debe su nombre a que entre Tibet y China se estableció este intercambio: Tibet tenía los caballos que necesitaba China y China tenía el té que necesitaba Tibet. Era una ruta comercial basada en el intercambio, de hecho había leyes como la establecida en el año 1074 que marcaban que 130 libras de té (casi 59 kilos) debían ser cambiadas por un caballo.

Todos nos hacemos una idea romántica de esta ruta ¿verdad? Pues la verdad es que no lo era tanto en su origen... Estamos hablando de unos tiempos en que China vivía en un régimen feudal en la que los porteadores de té eran casi siervos.

Hoy en día, los pocos descendientes que quedan son abuelos centenarios que cuentan la dureza de su oficio. Hombres y mujeres se adentraban por rutas durísimas a gran altura y expuestos a un clima terrible. Los hombres más fuertes eran capaces de cargar hasta 137 kilos, pero lo normal era llevar unos 69 kilos de té prensado, protegido por piel de yak y en unas rudimentarias mochilas de madera.

Con el tiempo China dejó de necesitar caballos y el té se cambiaba por otras cosas como oro, pieles, especias... en ocasiones se convirtió en moneda y los porteadores más humildes lo cambiaban por arroz...

Hoy es una ruta olvidada, en algunos tramos destruida. Sin embargo poco a poco se empieza a recuperar como ruta turística. Hay tramos que la ruta discurre entre grandiosos templos tibetanos (¡eran clientes VIP!). Si eres un aventurero amante de los paisajes naturales y de la cultura oriental puedes apuntarte a conocer alguno de los tramos de esta vieja ruta comercial.

Jeff Fuchs, un explorador, aventurero y loco del té, fue el primer occidental que recorrió los más de 6.000 kilómetros de esta ruta. Un desafío tremendo que recoge en su libro Ancient tea Horse Road.

Para saber más de la Ruta de los caballos y el té, sigue este enlace y prepárate a viajar.